El anuncio del remake de Zelda: Ocarina of Time para Nintendo Switch 2 ha reavivado un viejo debate en la comunidad. El foco está puesto en el Templo del Agua, una mazmorra conocida por su complejidad con los cambios de nivel de agua y el engorroso uso de las botas de hierro. Muchos jugadores esperan que un rediseño alivie la frustración histórica de esta sección.
La ingeniería tras la accesibilidad del agua 💧
Fuentes cercanas al desarrollo sugieren que el equipo está replanteando la interfaz de las botas de hierro para que no interrumpan el flujo de juego. En la versión original, cada cambio de calzado requería pausar el menú, rompiendo la inmersión. Ahora, se especula con un botón dedicado o una activación contextual. También se simplificarían las palancas de agua, reduciendo los viajes repetitivos entre pisos. La meta es mantener el puzle sin la tediosa gestión de inventario.
Link ya no tendrá que ir a la ferretería a comprar flotadores 🛠️
Vamos a ser sinceros: el Templo del Agua original era tan divertido como intentar hacer yoga dentro de una bañera con las botas puestas. Ahora, con el rediseño, los veteranos lloran nostalgia por los viejos tiempos de pausar el juego cada tres segundos. Los nuevos jugadores, en cambio, podrán disfrutar de la mazmorra sin sentir que están haciendo un máster en fontanería. Al final, todos contentos: unos por el alivio, otros por tener algo de qué quejarse en los foros.