Publicado el 05/07/2026 | Autor: 3dpoder

Nordés 0,0 convierte Gran Vía en un cartel publicitario en 3D

La cerveza sin alcohol Nordés 0,0 ha transformado la Gran Vía de Madrid en un escenario inmersivo con una campaña publicitaria en 3D. Creada por Nomad, la acción utiliza efectos visuales para captar la atención de los transeúntes en una de las calles más transitadas de la capital. La iniciativa busca promocionar el producto de forma llamativa, ofreciendo una experiencia visual novedosa mientras los peatones pasean entre luces y sombras digitales.

Gran Vía transformada en escenario 3D nocturno, transeúntes caminando mientras luces LED proyectan sombras digitales sobre fachadas históricas, botella de cerveza Nordés 0,0 flotando como holograma gigante con animación de burbujas ascendentes, cámara lenta cinematic mostrando peatones mirando hacia arriba con asombro, rayos de luz azul y dorado atravesando la calle, texturas de vidrio y metal reflectante, atmósfera urbana futurista con neón, photorealistic architectural visualization, motion blur en personas en movimiento, profundidad de campo dramática, iluminación volumétrica envolvente.

La tecnología detrás del asfalto animado 🎥

La campaña emplea proyecciones mapeadas y sensores de movimiento para sincronizar los efectos visuales con el flujo de personas. Los transeúntes activan animaciones al caminar sobre zonas marcadas, generando una interacción efímera. Nomad ha utilizado software de renderizado en tiempo real y tracking por visión artificial para que las imágenes se adapten al espacio urbano sin desentonar con el entorno. El resultado es un anuncio que no necesita pantallas ni soportes físicos, solo el pavimento y la luz.

Cerveza sin alcohol, pero con efectos secundarios visuales 🍺

Ahora, los peatones de Gran Vía pueden sentirse como protagonistas de una película de ciencia ficción mientras esperan el autobús. La campaña convierte un simple paseo en una experiencia interactiva, aunque el único efecto secundario real sea la confusión de algún turista que crea que el suelo se ha vuelto líquido. Eso sí, al menos nadie se quejará de que la publicidad es aburrida: ahora es directamente alucinante, aunque sin alcohol.