Un propietario de un Bugatti Mistral, valorado en cinco millones de dólares, convenció a la policía de California para cerrar una vía pública. Su objetivo era estrenar el descapotable más rápido del mundo enfrentándolo en una carrera contra su propio barco pesquero. Este acto privado, usando recursos públicos, ha generado debate sobre los límites del privilegio económico.
El Mistral: 1.600 CV de ingeniería para un capricho sobre ruedas 🏎️
El Bugatti Mistral emplea el motor W16 de 8.0 litros con cuatro turbocompresores, una configuración que entrega 1.600 caballos de fuerza. Su diseño aerodinámico permite alcanzar velocidades superiores a los 420 km/h, convirtiéndolo en un ejercicio de ingeniería extrema. Sin embargo, su uso en una carretera cerrada para una competencia contra una embarcación plantea dudas sobre la aplicación práctica de tal tecnología, más allá del simple entretenimiento personal.
La carrera del siglo: un coche contra un pez de fibra de vidrio 🐟
Mientras el resto de mortales lidiamos con atascos para ir al trabajo, este caballero decidió que lo mejor era cerrar la autopista para ver si su Bugatti le ganaba a su lancha. Spoiler: el coche ganó. Pero la verdadera pregunta es si el barco, al ver el precio del Mistral, decidió perder para no tener que pagar el seguro. Al final, el único perdedor fue el tráfico de los demás.