Gunther Werks, el preparador californiano, ha vuelto a la carga con el F-26. Se trata de una reinterpretación del Porsche 911 Slantnose que entrega 1067 caballos de fuerza y cuesta 1,2 millones de libras. Su objetivo es claro: batir el récord de su categoría en el Festival de Goodwood. Este vehículo demuestra que el mundo de los clásicos modificados ha entrado en una dimensión de potencia y precio solo al alcance de millonarios.
La ingeniería detrás del F-26 🏎️
Bajo la carrocería ensanchada y el morro inclinado se esconde un motor bóxer de seis cilindros con dos turbocompresores. La potencia se envía al eje trasero a través de una caja de cambios manual de seis velocidades, un detalle que los puristas agradecen. Gunther Werks ha utilizado fibra de carbono para aligerar el conjunto y ha ajustado la suspensión para ofrecer un comportamiento en pista. El resultado es un coche que pesa menos de 1200 kilos y acelera con una violencia contenida. Todo esto, por supuesto, con un precio que invita a soñar pero no a comprar.
El coche que tu vecino no tendrá 💰
Mientras la mayoría ahorra para llenar el depósito del utilitario, alguien está pagando 1,2 millones de libras por un Porsche con capó de fibra. Lo mejor es que, si lo ves en Goodwood, probablemente solo escucharás el rugido del motor antes de que desaparezca en el horizonte. No te preocupes por no alcanzarlo: con ese dinero podrías comprar una flota de coches normales y aún te sobraría para invitar a cenar a toda la calle. El lujo tiene esas cosas.