El Casademont Zaragoza pierde a su capitán, Santi Yusta, que pone rumbo al baloncesto turco tras cinco temporadas en el club. El Anadolu Efes ha ejecutado su cláusula de rescisión de 400.000 euros, dejando al equipo maño sin uno de sus pilares en un momento clave. Su salida, unida a su papel fundamental para lograr la permanencia, deja un vacío en la plantilla y en la afición.
El impacto táctico de perder a un jugador polivalente 🏀
Desde el punto de vista técnico, la marcha de Yusta obliga al Casademont a reestructurar su juego exterior. Su capacidad para defender en múltiples posiciones y su acierto desde el triple eran activos difíciles de replicar. El club deberá buscar en el mercado un perfil similar, probablemente en la liga ACB o en Europa, para mantener el equilibrio defensivo y ofensivo. La dirección deportiva tiene trabajo por delante.
La nueva estrategia: buscar en el sofá del salón 😅
Ahora que el capitán se ha ido, los directivos del Casademont deberán rastrear el mercado como quien busca las llaves del coche en el sofá: con urgencia y cierta desesperación. La opción de fichar a un jugador de la cantera, como el hijo del delegado, parece remota. Lo más probable es que terminen pagando un pastón por un base alto que no acierta ni a canasta, pero oye, al menos será barato.