Las plantas termosolares generan electricidad cuando el sol aprieta, pero guardan su excedente en tanques de sales de nitrato fundidas. Este sistema de almacenamiento térmico por calor latente retiene energía a más de 500 °C, permitiendo que la central siga produciendo durante la noche o en días nublados sin depender de combustibles fósiles.
Cómo funciona el almacenamiento en sales de nitrato 🔥
El proceso es simple: durante el día, un campo de espejos concentra la luz solar sobre un receptor que calienta una mezcla de nitrato de sodio y potasio. Esta sal líquida se bombea a un tanque caliente aislado. Al caer el sol, la sal circula hacia un intercambiador de calor, liberando su energía para generar vapor y mover una turbina. La sal enfriada vuelve a un tanque frío, lista para recargarse al amanecer. El sistema ofrece una densidad energética estable y un coste por kWh almacenado competitivo frente a baterías de litio.
La sal que trabaja más que tu cafetera automática ☕
Mientras tu café se enfría en diez minutos, estas sales aguantan horas a 500 grados sin quejarse. Eso sí, si el tanque pierde el aislamiento, la sal se solidifica y tienes un bloque de caramelo industrial del tamaño de un camión. Pero oye, al menos no explota como una batería de ion-litio. Eso sí, no se te ocurra probar el sabor: la mezcla es un laxante de efectos inmediatos y poco recomendables.