Las matriculaciones de autos en Reino Unido crecieron un 11,4% en junio, impulsadas por los vehículos eléctricos, que ya representan el 30% del mercado. Sin embargo, la industria automotriz advierte que este ritmo es insuficiente para alcanzar el objetivo gubernamental del 33% fijado para 2026. Para los consumidores, esto sugiere que los precios de los eléctricos no caerán tan rápido como se anticipaba.
La tecnología de baterías y la infraestructura de carga 🔋
El avance hacia el 33% depende de dos factores críticos: la reducción del coste de las baterías y la expansión de puntos de carga. Actualmente, las baterías representan hasta el 40% del precio final de un eléctrico. Aunque la producción en masa y nuevas químicas como LFP (litio-ferrofosfato) bajan costes, la subida de materias primas como el litio frena la tendencia. Además, la red de carga rápida en UK crece un 15% anual, pero sigue siendo insuficiente para zonas rurales.
El gobierno pide un 33% y la industria pone cara de póker 😅
El gobierno británico exige que para 2026 uno de cada tres coches vendidos sea eléctrico. La industria, por su parte, responde que sí, que claro, pero que si no bajan los precios y no ponen más cargadores, van a tener que venderlos con un pack de velas y una oración. Mientras tanto, los conductores miran el bolsillo y piensan: mejor espero a que el coche de combustión se jubile solo.