La presidenta del Govern, Marga Prohens, respondió con firmeza a la movilización ecologista en es Trenc. Aseguró que no habrá nuevos hoteles ni urbanizaciones en el paraje natural. Defendió que su modificación legal es idéntica a la que aplicó la izquierda en doce espacios protegidos sin que se generara entonces ninguna controversia. Para la ciudadanía, el mensaje es claro: la protección del humedal se mantiene intacta.
El blindaje legal que iguala a la izquierda sin generar ruido 🌿
La modificación normativa impulsada por el Ejecutivo autonómico replica el mismo mecanismo usado por el anterior gobierno progresista en una docena de áreas naturales de Baleares. Se trata de ajustes técnicos en la delimitación de usos que no alteran el régimen de protección vigente. Desde el punto de vista jurídico, no se introduce ninguna figura urbanística nueva ni se permite la edificación. La diferencia radica en el contexto político: mientras la izquierda pasó sin protestas, la derecha moviliza a los colectivos ecologistas.
El paraiso sigue intacto, salvo por los carteles de las protestas 🏖️
Así que, según la presidenta, es Trenc continuará siendo ese paraíso de aguas turquesas y arena blanca que todos conocemos. Eso sí, con un extra de pancartas y altavoces que los ecologistas han añadido al paisaje como decoración temporal. Parece que la única obra nueva prevista es la de montar y desmontar el escenario de las manifestaciones. Mientras, los bañistas pueden seguir tomando el sol sin miedo a que les caiga un hotel en la toalla.