La Policía Nacional ha logrado frenar una oleada de robos en el barrio zaragozano de Las Delicias con la operación Mangosta. Los delincuentes accedían a los negocios usando las alcantarillas para romper escaparates desde abajo. En dos meses, treinta personas fueron detenidas y junio cerró sin denuncias. Para los comerciantes, esto supone menos riesgo de pérdidas y más seguridad en sus locales.
El método del alcantarillado: vulnerabilidad técnica resuelta 🛠️
Los asaltantes explotaban un punto débil en la seguridad urbana: el acceso subterráneo. Forzaban las rejillas de las alcantarillas para emerger directamente bajo los escaparates, evitando alarmas de puerta o cristales. La policía empleó vigilancia con cámaras térmicas y patrullas en horarios nocturnos para cerrar esa ruta. El resultado fue una caída total de los incidentes, demostrando que la tecnología aplicada al espacio público puede neutralizar métodos poco convencionales.
Los cacos de las cloacas: un plan que se fue por el desagüe 🐀
Parece que estos ladrones vieron demasiadas películas de atracos con túneles, pero olvidaron que en Zaragoza la policía también ve cine. La idea de salir de una alcantarilla como si fueran tortugas ninja para robar tiendas terminó con treinta detenidos y un barrio tranquilo. Ahora los comerciantes pueden dormir sin soñar que el suelo se abre bajo sus mostradores. Al final, el plan se fue por el desagüe.