El pasillo que conecta las líneas 1 y 3 del metro en plaza Catalunya cerrará del 6 de julio al 6 de septiembre. La renovación incluye la retirada de amianto, un material peligroso. Los 43.000 usuarios diarios deberán hacer el transbordo por la calle, caminando unos 300 metros entre accesos. No se descontará un viaje extra al validar de nuevo, pero el trayecto será más incómodo durante dos meses.
La retirada de amianto: un proceso técnico necesario 🛠️
Las obras se centran en eliminar el fibrocemento con amianto presente en las losetas del pasillo. Este material, cancerígeno si se inhala, requiere un protocolo específico: encapsulado de la zona, uso de trajes herméticos y filtros HEPA por parte de los operarios. La ventilación se controla para evitar la dispersión de fibras. Aunque la intervención es necesaria, el plazo de dos meses sugiere una logística compleja, que incluye la demolición controlada y la instalación de nuevos revestimientos ignífugos.
El transbordo express: 300 metros de turismo urbano 🚶
Para cambiar de línea, ahora toca salir a la superficie y caminar 300 metros bajo el sol de agosto. Todo un plan de fitness gratuito para los 43.000 valientes que antes hacían 20 pasos bajo tierra. Lo positivo: descubrirás que el cielo de Barcelona existe y que los semáforos de la plaza Catalunya son un deporte de riesgo. Lo negativo: echarás de menos aquel olor a humedad del pasillo. Al menos, no te cobrarán un viaje extra por el tour.