Una reyerta en la prisión de Negombo, Sri Lanka, dejó un saldo de 25 fallecidos y más de 100 heridos. El conflicto enfrentó a presos condenados contra detenidos en espera de juicio, aunque las causas aún se investigan. El sistema penitenciario, colapsado con 39.000 internos en espacios para 10.000, evidencia fallas de seguridad y derechos humanos que afectan tanto a reclusos como a la ciudadanía.
Celdas inteligentes: tecnología para descongestionar prisiones 💡
Frente a la saturación, algunas naciones exploran sistemas de monitoreo remoto con pulseras GPS y sensores biométricos. Estas herramientas permiten libertad condicional supervisada y reducen la población carcelaria sin comprometer la seguridad. En Sri Lanka, implementar un programa de este tipo podría aliviar la tensión en centros como Negombo, donde la hacinación multiplica los riesgos de violencia. Sin embargo, la inversión en infraestructura digital sigue siendo un desafío.
Hacinados pero en familia: el tour carcelario de Sri Lanka 😅
Con 39.000 huéspedes para 10.000 camas, las prisiones de Sri Lanka parecen un resort low cost con exceso de reservas. Los internos comparten espacio como en un metro en hora punta, pero sin salida. La pelea en Negombo fue el equivalente a una riña en el pasillo de un albergue juvenil, solo que con más víctimas y menos personal de seguridad. Al menos no cobran extra por el tour.