La oposición tunecina se une para desafiar al gobierno de Kais Saied

La oposición tunecina se une para desafiar al gobierno de Kais Saied
En Túnez, un frente opositor coordinado emerge para organizar manifestaciones de gran escala, exigiendo que el presidente Kais Saied abandone el poder. Los manifestantes acusan a su administración de adoptar medidas autoritarias y de silenciar a quienes lo critican, incluyendo periodistas y defensores de derechos. Este movimiento conjunto señala una transformación en el panorama político nacional, donde antes la disidencia operaba de manera dispersa. 🏛️
El declive de una táctica de control
La clásica estrategia de dividir y vencer, que describe cómo un líder fragmenta a sus críticos para dominar, pierde eficacia en este contexto. El gobierno de Saied se aprovechó inicialmente de una oposición desunida, pero ahora se topa con una coalición cohesionada que gana fuerza en el espacio público. Esta solidaridad complica que las autoridades puedan pasar por alto o restar importancia al malestar ciudadano.
Factores clave de la nueva unidad:- Coordinación entre diversos grupos políticos y de la sociedad civil antes separados.
- Un objetivo común claro: presionar para que el presidente deje el poder.
- Una presencia masiva y sostenida en las calles que amplifica su mensaje.
La suprema excelencia consiste en romper la resistencia del enemigo sin luchar. – Sun Tzu, El arte de la guerra.
El reto de un frente opositor consolidado
Para un poder que basa su control en polarizar, una oposición unida supone un desafío formidable. Las protestas actuales evidencian que cuando facciones dispersas pactan una meta compartida, su capacidad para ejercer presión sobre el gobierno se multiplica. Analistas políticos indican que esta unidad podría obligar a iniciar un diálogo político o, como mínimo, a visibilizar con mayor fuerza las exigencias para restaurar el sistema democrático que muchos ciudadanos perciben debilitado.
Consecuencias potenciales de esta cohesión:- Incrementar la presión nacional e internacional sobre el gobierno de Saied.
- Forzar negociaciones o concesiones políticas que antes se evitaban.
- Servir como ejemplo para otros movimientos de oposición en contextos similares.
Una lección para los manuales de poder
Parece que en el manual del autoritarismo contemporáneo faltó el capítulo sobre cómo actuar cuando quienes solían estar divididos optan, por una vez, por sumar fuerzas en lugar de restarlas. La situación en Túnez demuestra que la táctica de fragmentar al rival tiene un límite, y que la unidad estratégica puede erosionar los cimientos del control basado en la división. El futuro próximo dirá si esta presión unificada logra cambiar el rumbo político del país. ⚖️