La normativa europea contra la deforestación entra en vigor

La normativa europea contra la deforestación entra en vigor
Desde el 30 de diciembre, una nueva ley de la Unión Europea exige a las empresas que verifiquen el origen de materias primas clave. Productos como la carne de vacuno, el cacao, el café, el aceite de palma, la soja, la madera y el caucho, junto con derivados como el cuero o el chocolate, deben demostrar que no se cultivaron o extrajeron de tierras deforestadas. Este cambio obliga a replantear por completo cómo funcionan las cadenas de suministro globales 🌍.
Demostrar el origen con coordenadas precisas
Para poder vender en el mercado europeo, las empresas medianas y grandes ahora tienen que recopilar y declarar datos exhaustivos. No basta con identificar al proveedor; el requisito central es aportar las coordenadas de geolocalización exactas del terreno donde se produjo la materia prima. Esto permite comprobar que en ese lugar no se taló bosque después del 31 de diciembre de 2020. La responsabilidad de probar que se cumple la norma recae sobre quien comercializa el producto en la UE.
Obligaciones clave para las empresas:- Identificar cada lote de producto, su cantidad, proveedor y cliente.
- Proporcionar datos geográficos precisos del lugar de producción.
- Evaluar el riesgo de deforestación en su cadena de suministro.
- Tomar medidas adicionales, como auditorías en campo o usar imágenes satelitales, si el riesgo es alto.
La carga de la prueba recae sobre el operador que comercializa el producto en la UE.
Consecuencias inmediatas en costes y disponibilidad
Aplicar esta normativa genera una carga administrativa masiva que ya se traslada a todos los eslabones de la cadena. Importadores y supermercados en España enfrentan costes más altos para garantizar el cumplimiento, lo que puede hacer que los precios finales suban para el consumidor. Además, muchos proveedores fuera de Europa no están preparados para dar la información que se exige.
Efectos en la cadena de suministro:- Puede haber interrupciones en el suministro de productos básicos.
- Las empresas europeas podrían simplificar sus cadenas y comprar solo a proveedores que puedan certificar el origen.
- Los departamentos de cumplimiento normativo trabajan bajo una presión intensa para adaptar los procesos.
Un nuevo panorama para el consumo
Esta ley marca un punto de inflexión en cómo se relacionan el mercado europeo y la gestión de los recursos naturales globales. Mientras las empresas se adaptan, surge la pregunta de si el consumidor verá cambios, como un café con coordenadas GPS junto a la fecha de caducidad. El objetivo es claro: desvincular el consumo en la UE de la destrucción de bosques, pero el camino para lograrlo transformará la logística, los costes y los hábitos de compra 🛒.