La leyenda de la silla del diablo en Valladolid

La leyenda de la silla del diablo en Valladolid
En la ciudad de Valladolid, una leyenda urbana conecta dos lugares históricos a través de un relato de terror sobrenatural. El núcleo de la historia es una silla de madera que, según se narra, perteneció a un catedrático de Anatomía de la universidad local durante el siglo XIX. La tradición afirma que este profesor, en su desesperación por conservar cadáveres para sus clases, decidió hacer un trato con una fuerza oscura. Como resultado de este pacto, el mueble donde se sentaba quedó marcado por una maldición perpetua. 👹
Raíces del mito en la Capilla de los Benavente
La narrativa oral frecuentemente entrelaza esta historia con otra leyenda más antigua. En la Capilla de los Benavente, ubicada en Medina de Rioseco, se habla de un inquisidor que también pactó con el Diablo para obtener conocimiento prohibido. Aunque los escenarios y protagonistas difieren, la esencia de ambas crónicas es la misma: un hombre busca traspasar los límites del saber permitido y recurre a entidades malignas, sellando el acuerdo con el acto de sentarse en su propio asiento.
Elementos clave de la conexión:- Ambas leyendas giran en torno a un pacto con el Diablo por conocimiento.
- El objeto central del pacto es, en los dos relatos, una silla o mueble personal.
- Los personajes son figuras de autoridad (catedrático, inquisidor) asociadas al saber.
Un hombre busca saber más de lo permitido y recurre a fuerzas oscuras, sellando el acuerdo con su propia silla.
La advertencia que pervive en la facultad
La versión más popular sostiene que la silla maldita se preservó en la antigua Facultad de Medicina. La supuesta maldición establece que cualquier persona que ose sentarse en ella fallecerá en un plazo inferior a un año. Este cuento se ha transmitido de generación en generación entre el alumnado, quienes evitan el mueble por superstición pura. No hay documentos oficiales que verifiquen muertes ligadas a la silla, pero el peso de la tradición oral mantiene firme la advertencia. 🪑
Teorías sobre el origen práctico de la leyenda:- Pudo servir para disuadir a estudiantes curiosos de manipular mobiliario histórico valioso.
- Una advertencia sobrenatural suele imponer más respeto que una simple prohibición.
- El relato ayuda a preservar el patrimonio a través del miedo y la fascinación.
El legado de una historia de terror local
La leyenda de la silla demuestra cómo los relatos orales pueden perdurar y mezclar historia con superstición. Más allá de buscar verificar los hechos, la narrativa funciona como un elemento de folklore urbano que enriquece el imaginario colectivo de Valladolid. Ya sea como método de protección para objetos antiguos o como un cuento para contar en la oscuridad, su esencia sobrepasa lo racional y se arraiga en la cultura popular, recordándonos que a veces el miedo es el mejor guardián. 👻