La generación z percibe que España no apuesta por su talento

La generación z percibe que España no apuesta por su talento
Una amplia mayoría de los jóvenes españoles que ahora tienen entre 18 y 25 años, conocidos como Generación Z, percibe que el sistema no valora su potencial. Un 71.5% expresa que su talento no encuentra el respaldo necesario para crecer. Esta desconfianza nace de una contradicción palpable: el mercado laboral les pide tener experiencia previa, pero les niega la puerta de entrada para conseguirla. Mientras lidian con este bucle, observan cómo suben las cotizaciones sociales y el precio de vivir, lo que añade una carga económica a su ya incierto futuro profesional. 😔
El círculo vicioso de la experiencia laboral
El obstáculo principal que señalan estos jóvenes es la conocida paradoja de la experiencia. Las empresas suelen solicitar un historial profesional para contratar, pero para obtener ese historial, alguien debe darles una oportunidad primero. Esta dinámica erige una barrera inicial que muchos consideran insalvable, viendo cómo se cierran opciones por no cumplir un requisito que el propio sistema les impide alcanzar. La frustración aumenta al contrastar su elevada preparación formativa con la imposibilidad real de demostrarla en un trabajo. 💼
Factores que intensifican el problema:- Las ofertas de empleo priorizan candidatos con años de experiencia, incluso para puestos junior.
- La formación académica o autodidacta, especialmente en competencias digitales, no se equipara a la experiencia laboral demandada.
- La competencia por las pocas plazas que no exigen experiencia previa es extremadamente alta.
Es como exigir a un piloto que aterrice un avión antes de haber despegado nunca.
El contexto económico que agrava la incertidumbre
Esta dificultad para entrar en el mundo laboral se ve potenciada por la situación económica. Los jóvenes notan que los gastos básicos, como el alquiler o la comida, no dejan de incrementarse. Paralelamente, el aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social puede hacer que las empresas opten por contratos más temporales o precarios en lugar de fijos. Esta mezcla de vida cara y oportunidades escasas o inestables genera una fuerte sensación de desamparo y la idea de que el sistema no está hecho para que logren su independencia. 📈
Presiones económicas clave:- Aumento constante del coste de la vivienda y la cesta de la compra.
- Subidas en las cotizaciones sociales que pueden desincentivar la contratación estable.
- Falta de perspectivas claras para planificar una independencia económica a medio plazo.
La ironía de formar para un mercado que no absorbe
Existe una clara contradicción en invertir recursos para formar a una generación con alta cualificación en habilidades digitales y nuevas tecnologías, para luego pedirles que demuestren varios años de experiencia en herramientas o sectores que son novedosos. Se crea un desfase entre lo que se enseña y lo que el mercado laboral pide de forma inmediata e irreal. Esto no solo desaprovecha el potencial de estos jóvenes, sino que también frena la innovación y la adaptación de la economía a nuevos paradigmas. El talento existe, pero las estructuras para canalizarlo parecen obsoletas. 🚀