El Octobot de Harvard: un robot blando y autónomo

El Octobot de Harvard: un robot blando y autónomo
El Instituto Wyss de la Universidad de Harvard ha presentado un hito en ingeniería: el Octobot. Este dispositivo es el primer robot completamente blando que opera sin depender de cables, baterías o circuitos electrónicos rígidos. Su diseño, inspirado en un pulpo, prescinde de los componentes tradicionales y abre una nueva vía para construir máquinas autónomas y flexibles 🐙.
Un sistema de propulsión químico y sin electrónica
La clave de su funcionamiento reside en un circuito lógico de fluidos que se integra directamente en el cuerpo de silicona del robot. Los investigadores fabrican tanto la estructura como este circuito interno usando una impresora 3D. En lugar de motores eléctricos, el movimiento se genera mediante una reacción química controlada.
Mecanismo de acción del Octobot:- Una pequeña cantidad de peróxido de hidrógeno se descompone en el interior del robot, produciendo gas.
- El circuito de microfluidos dirige y canaliza este gas de manera precisa.
- El gas infla de forma alterna grupos de tentáculos, creando un movimiento de bombeo que impulsa al robot.
Al no usar electrónica tradicional, el robot puede operar en entornos donde los sistemas rígidos podrían fallar o no ser adecuados.
Implicaciones y futuro de la robótica blanda
Este enfoque innovador trasciende el prototipo conceptual. Al crear robots que son intrínsecamente blandos y seguros, se desbloquean posibilidades para interactuar con organismos vivos sin riesgo de dañarlos. La ausencia de partes metálicas o baterías tóxicas es fundamental para este propósito.
Posibles campos de aplicación:- Aplicaciones médicas: Dispositivos que puedan navegar dentro del cuerpo humano para tareas de diagnóstico o administración de fármacos.
- Exploración en espacios confinados: Acceder a escombros, tuberías o entornos complejos donde los robots rígidos se atascarían.
- Interacción segura: Trabajar junto a personas en entornos colaborativos sin el peligro que suponen las partes duras.
El camino por delante
El equipo de Harvard continúa investigando para evolucionar este primer Octobot. Los próximos pasos incluyen incorporar sensores básicos que permitan al robot percibir su entorno y lograr movimientos más complejos y dirigidos. Aunque su apariencia pueda parecer juguetona, su tecnología representa un cambio de paradigma en cómo diseñamos y construimos máquinas autónomas, allanando el camino para una robótica más integrada y adaptable 🤖.