¿Alguna vez te has preguntado cómo un producto tan francés como el vino o el coñac puede ser un éxito al otro lado del Atlántico? Pues a pesar de los altibajos económicos, Estados Unidos sigue siendo el principal cliente de los vinos y licores de Francia. Es como si, pase lo que pase, el gusto por lo francés fuera innegociable allí.


Un amor que resiste a las bajadas

La noticia curiosa es que, aunque las exportaciones a EE.UU. cayeron un 21% en valor el año pasado, el país se mantuvo en el primer puesto. Imagina que tu mejor cliente te compra menos, pero aún así nadie gasta más que él. Esto muestra la solidez de la marca Francia en el sector del lujo y el gourmet. Es una relación de amor y mercado muy estable.

Algo curioso que probablemente no sabías

El champán y el coñac son los verdaderos héroes de esta historia. Son los productos estrella que más contribuyen a esa cifra de exportación. Mientras otros sectores pueden sufrir más, estas bebidas con denominación de origen protegida mantienen su prestigio y demanda. Es el poder de una tradición bien contada y mejor embotellada.

Así que la próxima vez que brindes con una copa, piensa que estás participando en un intercambio cultural y económico centenario. La geopolítica puede cambiar, pero el buen gusto, parece, es universal.