Sam Lake ha decidido pasar el testigo de CEO a Jean-Charles Gaudechon
Imagina que tu serie favorita, esa que te tiene enganchado con sus mundos extraños y tramas que se retuercen como un nudo, de repente cambia de showrunner. Pues algo así acaba de pasar en Remedy Entertainment, el estudio finlandés detrás de títulos como Control o Alan Wake. Su fundador, Sam Lake, ha decidido pasar el testigo de CEO a Jean-Charles Gaudechon, un veterano con mucha experiencia en la parte más empresarial del sector.
Un cambio de roles, no de creatividad
Lo más importante aquí es que Sam Lake no se va a ir a pescar. Sigue siendo el director creativo, el alma máter de esos universos tan particulares. Piensa en él como el guionista y director de la película. Gaudechon sería más bien el productor, el que se asegura de que hay presupuesto, de que los plazos se cumplen y de que el barco (o en este caso, el estudio) navega con rumbo firme. Es un movimiento común cuando un estudio crece: el genio creativo se centra en lo que mejor hace, crear, y deja la gestión en manos de un experto.
Algo curioso que probablemente no sabías
Remedy no es un estudio cualquiera. Tiene una identidad tan marcada que casi es un género en sí mismo: acción sobrenatural, narrativa compleja y una estética que mezcla lo burocrático con lo paranormal. Este relevo en la dirección ejecutiva sugiere que quieren consolidar ese éxito y crecer, quizás para poder hacer juegos aún más ambiciosos sin que la parte creativa se resienta por los números. Es como si tu artista callejero favorito abriera una galería, pero siguiera pintando en la calle.
A veces, para que la magia siga fluyendo en la pantalla, hace falta un poco de orden detrás de las cámaras. Este cambio podría ser la forma de Remedy de decir: Queremos seguir sorprendiéndote, pero a lo grande.
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