Para simular que un objeto se desintegra y luego se vuelve a formar, puedes usar un enfoque basado en campos y efectos. El proceso implica fragmentar la geometría y después controlar su comportamiento en el tiempo. Primero, añade el objeto que quieres animar a la escena. Luego, aplica el efecto Voronoi Fracture para dividirlo en múltiples piezas. Este efecto genera una rotura realista que sirve como base para la simulación.


Controlar la desintegración con campos

La clave está en usar campos para animar la desaparición y reaparición de los fragmentos. Crea un campo Linear Field y anima su intensidad para que los fragmentos se dispersen. Para que las piezas vuelvan, duplica este campo e invierte su dirección. Asigna el primer campo al parámetro Strength del solucionador de dinámicas para que los trozos caigan. Usa el segundo campo, con su animación invertida en el tiempo, para atraerlos de nuevo a su posición original.

Refinar la animación y los materiales

Puedes mejorar el realismo ajustando las dinámicas y los materiales. En el solucionador de cuerpos rígidos, reduce la gravedad o añade turbulencia para que el movimiento sea más caótico. Para los materiales, anima la opacidad o usa un shader de transición como Layer Shader para que los fragmentos aparezcan o desaparezcan de forma gradual. Esto ayuda a que la transición entre estados se perciba de manera más orgánica y visualmente interesante.

Recuerda que la paciencia es un parámetro más a animar; a veces los fragmentos prefieren quedarse volando por la escena en lugar de volver a su aburrida forma original.