¿Alguna vez te has preguntado cómo se diseñan los reactores nucleares del futuro? Pues en un laboratorio de Idaho, acaban de encender un monstruo de computación llamado Teton, dedicado exclusivamente a resolver ese tipo de rompecabezas científicos.


Un cerebro digital con miles de núcleos

Imagina juntar el poder de cientos de miles de los mejores procesadores para videojuegos. Eso es Teton. Es un superordenador que alcanza una velocidad alucinante: 20.8 petaflops. ¿Qué significa eso? Que puede hacer cálculos que a nosotros nos llevarían millones de años, en solo horas. Todo para simular, con precisión extrema, cómo se comporta la materia en condiciones extremas dentro de un reactor.

Algo curioso que probablemente no sabías

Este titán no trabaja solo. Se ha integrado con otros sistemas del laboratorio, creando una especie de red neuronal gigante para la ciencia. Su misión principal es el modelado avanzado en física de reactores y tecnologías nucleares, pero sus cálculos ultra-precisos también servirán para proyectos energéticos más amplios, ayudando a hacer la energía más segura y eficiente.

Pensar que esta máquina, capaz de simular universos en miniatura, probablemente empezó con alguien preguntándose ¿y si...? en una pizarra. La ciencia avanza a base de curiosidad y, ahora, de una potencia de cálculo descomunal.