¿Alguna vez te has preguntado por qué, para una reunión, unos usan Google Meet y otros Microsoft Teams? Es como si cada empresa viviera en una isla distinta. Pues prepárate, porque acaban de construir un puente entre ellas.


La magia detrás del puente digital

Esta nueva interoperabilidad es como un traductor simultáneo para videollamadas. Usa protocolos estandarizados, que son básicamente un lenguaje común que ambas plataformas han acordado entender. Así, cuando tú estás en Meet y tu colega en Teams, pueden sincronizar el audio, el vídeo y el chat sin que notes el cambio. Es como si todos estuvieran en la misma sala, aunque usen puertas diferentes para entrar.

Algo curioso que probablemente no sabías

Aunque la experiencia básica será fluida, los extras de cada plataforma pueden no viajar en el puente. Piensa en funciones avanzadas como encuestas complejas o controles de anfitrión muy específicos. Dependerá de la configuración de cada empresa. La idea es eliminar la fricción principal: que no puedas unirte a una reunión por el mero hecho de usar una app distinta.

Esto es un gran paso para la colaboración remota. Ahora, la próxima vez que alguien diga el enlace es de Teams, podrás unirte desde Meet sin drama. Al fin, la tecnología se adapta a cómo trabajamos realmente, y no al revés. Menos mal.