La imagen clásica es que toman aire y se ponen como una pelota. Pero la realidad es mucho más acuática. Resulta que estos maestros de la defensa no contienen la respiración. En su lugar, tragan enormes cantidades de agua de mar a una velocidad increíble, llenando su estómago elástico hasta parecer una bola con púas. ¡Es como si de repente se bebieran una botella de dos litros en un segundo!


Respiran sin parar, aunque parezca imposible

Aquí viene lo más interesante: durante todo este espectáculo, el pez sigue respirando con normalidad. Mientras su cuerpo se distiende como un globo de agua, sus branquias siguen trabajando para extraer oxígeno. Es un proceso que les exige mucha energía, como si a nosotros nos costara un esfuerzo enorme simplemente mantener la respiración. No es un truco gratuito, es su último recurso para parecer una comida demasiado grande y complicada.

Algo curioso que probablemente no sabías

Aunque es su mecanismo de defensa más famoso, inflarse es realmente peligroso para ellos. Quedan torpes y visibles para otros depredadores, y el esfuerzo es tan grande que pueden llegar a morir de estrés o agotamiento si lo hacen con mucha frecuencia. Es una carta que solo juegan en situaciones de vida o muerte, no por capricho.

Parece que en el fondo, la naturaleza prefiere soluciones prácticas antes que las más dramáticas. Y este pez, con su trago de agua, nos lo demuestra. La próxima vez que veas uno, sabrás que no es un globo, es un tanque de agua con aletas.