Un equipo del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore y la Universidad de Stanford ha creado un nuevo método que acelera significativamente la fabricación 3D a nano-escala. Esta técnica emplea matrices de meta-lentes, que son lentes planas a escala nanométrica, para dirigir y enfocar la luz de manera precisa. Al usar múltiples haces de luz simultáneamente, el proceso puede fabricar estructuras complejas en mucho menos tiempo que los enfoques tradicionales de litografía de dos fotones.


Las meta-lentes permiten un procesamiento paralelo

La innovación clave reside en usar una matriz de estas lentes diminutas. Cada meta-lente puede controlar un haz de luz láser de forma independiente, lo que permite fabricar varias partes de una nanoestructura al mismo tiempo. Este procesamiento paralelo es lo que multiplica la velocidad. El sistema puede crear objetos 3D con detalles de cientos de nanómetros, un nivel de precisión esencial para aplicaciones en fotónica, microelectrónica y biomedicina.

La técnica supera limitaciones de métodos actuales

Los métodos de nano-fabricación 3D actuales, aunque precisos, suelen ser lentos porque construyen los objetos punto por punto. La nueva estrategia con meta-lentes mantiene la alta resolución pero elimina el cuello de botella de la escritura secuencial. Los investigadores demostraron que pueden fabricar estructuras complejas en una fracción del tiempo, lo que abre la puerta a producir en serie componentes a nano-escala para dispositivos avanzados.

Ahora solo falta que alguien diseñe la nano-impresora 3D de sobremesa para poder fabricar nuestros propios chips en casa, aunque probablemente el primer modelo costará más que la casa misma.