La Armada de Estados Unidos adopta la fabricación aditiva para producir visores de casco de vuelo. Este cambio en la forma de fabricar permite reducir el coste de cada unidad en un 65 por ciento. El proceso tradicional de moldeo por inyección requiere herramientas y moldes caros, lo que encarece las piezas cuando se necesitan en cantidades limitadas. Al imprimir en 3D estos componentes, la Marina puede fabricar bajo demanda, eliminar el gasto en utillaje y acelerar el tiempo que tarda en obtener las piezas.


La tecnología permite fabricar bajo demanda

El equipo de la Estación Aérea Naval de Jacksonville emplea impresoras 3D de filamento fundido para crear los visores. Este método resulta ideal para producir lotes pequeños o piezas de repuesto sin depender de proveedores externos. La capacidad de fabricar localmente otorga mayor autonomía logística y reduce los plazos de entrega de semanas a solo días. La Marina ya ha producido y distribuido con éxito varios lotes de visores a las escuadrillas que los necesitan.

El material cumple con los requisitos de seguridad

Los visores se imprimen con un polímero específico que cumple con los estándares de resistencia al impacto y claridad óptica que exige la aviación naval. Las pruebas verifican que el componente final protege al piloto y no distorsiona su visión durante el vuelo. Este éxito abre la puerta a usar la impresión 3D para otras piezas críticas de los equipos, consolidando esta tecnología como una herramienta estratégica para mantener la flota.

Quizás el próximo paso sea imprimir el café de la mañana para los pilotos, aunque eso aún requiere superar los estávidares de sabor y temperatura.