La Policía Nacional recupera dos esculturas de bronce de la época romana para el Museo Arqueológico Nacional. Las piezas, que un coleccionista estadounidense cedió, estaban en paradero desconocido desde hace años. Los agentes de la Brigada de Patrimonio Histórico localizan las obras tras una investigación compleja. Ahora se procede a autentificar y restaurar los bronces para su futura exhibición pública.


La investigación sigue el rastro de las piezas

La investigación se inicia tras recibir información sobre la posible ubicación de las esculturas. Los agentes rastrean documentación y movimientos de las piezas, que un ciudadano estadounidense donó formalmente al museo. Sin embargo, el transporte y la custodia intermedia generan un vacío que las hace desaparecer. La brigada especializada logra localizarlas en una ubicación privada en España, donde se aseguran y se incautan para su análisis.

Las esculturas regresan al patrimonio público

El Museo Arqueológico Nacional confirma la recepción de los dos bronces romanos. Los expertos del museo ya examinan las piezas para verificar su autenticidad y estado de conservación. El proceso siguiente implica limpiar y restaurar las esculturas antes de integrarlas en la colección permanente. Esta operación evita que estos bienes culturales se pierdan o se comercialicen de forma ilegal.

Parece que incluso las estatuas romanas prefieren unas vacaciones prolongadas en España antes de volver a un museo, aunque la invitación esta vez la firma la policía.