El problema ocurre porque las normales del objeto duplicado están invertidas. Esto hace que la superficie se renderice de color negro, ya que la luz no incide correctamente sobre ella.
Para solucionarlo, debes recalcular o invertir las normales. En la mayoría de software 3D actual, como Blender 3D, Maya o 3ds Max, existe una herramienta específica para esto. En Blender, con el objeto seleccionado en modo edición, ve a la pestaña Mesh, luego a Normals y elige Recalculate Outside o Flip Normals. Asegúrate de que todas las caras estén seleccionadas.
Otra causa común es que el objeto tenga un modificador Subdivision Surface aplicado en el original pero no en el duplicado, lo que causa una discrepancia visual. Revisa el panel de modificadores y aplícalos o ajústalos para que ambos objetos sean iguales.
También verifica el material. A veces, al duplicar, el material no se copia correctamente y se asigna uno por defecto que es negro. Comprueba en el panel de materiales si el nuevo objeto tiene el material correcto asignado.