La Piscina Municipal de Miguelturra se ha convertido en el epicentro del ocio veraniego con el inicio de las Noches Encantadas. El municipio ha instalado un rocódromo y una tirolina de acceso libre, ofreciendo a familias y jóvenes una alternativa de entretenimiento al aire libre sin coste. La iniciativa busca dinamizar las tardes-noches estivales con actividades seguras y accesibles para todos los vecinos.
Ingeniería de ocio: estructura y seguridad en instalaciones públicas 🛠️
El rocódromo, de altura media y con presas de agarre variadas, permite escalada sin arnés sobre una base acolchada, siguiendo normativas de seguridad para uso recreativo. La tirolina, con un recorrido lineal de unos 20 metros, emplea un freno de muelle y un cable de acero galvanizado anclado a postes metálicos. Ambas instalaciones han sido montadas por personal técnico municipal, con revisiones diarias de tensión y desgaste. El suelo de caucho reciclado minimiza impactos, y se ha delimitado un perímetro de seguridad con vallas móviles para evitar aglomeraciones en las zonas de despegue y aterrizaje.
El nuevo deporte de riesgo: sobrevivir a la cola del tobogán 😅
Lo más emocionante de la noche no es la tirolina, sino la cola para subir a ella. Mientras los niños desafían la gravedad, los padres desafían su paciencia al ver cómo el turno avanza a velocidad de caracol con resaca. Algunos jóvenes ya han bautizado el rocódromo como la ruta del calvario vertical, porque escalar es fácil; lo difícil es no resbalarse con el protector solar de otros. Al menos la caída es gratis, como todo lo demás.