Las redes de alta tensión enfrentan un enemigo silencioso: las descargas corona. Estos pequeños arcos eléctricos degradan el aislamiento hasta provocar apagones. Ahora, una tecnología basada en sensores ópticos distribuidos analiza el espectro de luz ultravioleta emitido por esas descargas, localizando el punto exacto del fallo antes de que sea crítico.
Sensores ópticos que ven lo invisible ⚡
El sistema emplea fibras ópticas tendidas a lo largo de la línea de alta tensión. Cada sensor capta la radiación UV característica de las descargas corona, diferenciándola de otras fuentes de luz. Al medir el tiempo de llegada de la señal a múltiples puntos, se triangula la posición del defecto con precisión métrica. Esto permite programar mantenimientos correctivos sin interrumpir el suministro, reduciendo costes operativos.
Cuando el cable pide ayuda a gritos de luz 🔦
Las descargas corona siempre han sido la forma que tiene un cable de alta tensión de decir oye, estoy aquí, me estoy quemando. Antes esperábamos a que saltara el fusible o el transformador dijera basta. Ahora, con estos sensores de luz ultravioleta, podemos oír sus lamentos ópticos. Pronto los cables tendrán su propio servicio de teleasistencia.