El diario surcoreano Chosun señala que Nexon está cerca de cerrar un contrato con Blizzard para adquirir los derechos de la franquicia StarCraft. El acuerdo, casi finalizado, permitiría al estudio asiático desarrollar una nueva secuela. La decisión final depende de Xbox, que prioriza sagas más rentables como Warcraft o Fallout, dejando al RTS en un nicho estratégico con menos retorno comercial.
Pipeline creativo: qué significa un cambio de estudio para la narrativa 🎮
Para los desarrolladores, el traspaso implica redefinir el motor narrativo y las mecánicas de juego. Nexon tiene experiencia en títulos multijugador masivo y monetización por servicios, pero no en RTS de corte clásico. El pipeline técnico debería adaptarse a un modelo de partidas más cortas y progresión persistente, algo alejado del diseño original de Blizzard. La incógnita es si mantendrán el equilibrio entre facciones o priorizarán el espectáculo visual sobre la profundidad táctica.
De héroes a héroes de pago: el futuro de Kerrigan 💰
Si Nexon toma el control, los fans podrían ver a Jim Raynor vendiendo skins de temporada y a Zeratul dentro de una caja de botín. La IA de los zergs quizá aprenda a esperar a que cargues la cartera antes de atacar. Eso sí, si el juego es gratis con micropagos, al menos las partidas serán más baratas que una cena en Seúl. El legado de Blizzard temblará, pero el bolsillo de los jugadores también.