Thrustmaster ha presentado el volante T-GT III para PS4 y PS5, diseñado junto a Gran Turismo 7 y disponible el 3 de diciembre por 749,99 dólares. Es el primer bundle con Direct Axial Drive y pedalera load-cell nativa, con 5 Nm de par constante, picos de 10 Nm, baja latencia y efectos hápticos Gear Jolt y Engine Roar. Una referencia para el sector.
Integración de telemetría y firmware alineado con los Spec de GT7 🏁
El sistema Direct Axial Drive aplica la fuerza de forma directa sobre el eje, sin correas ni engranajes intermedios, lo que reduce la latencia y mantiene la respuesta lineal en cada giro. Los 5 Nm constantes con picos de 10 Nm permiten reproducir el peso real de la dirección en curvas rápidas y frenadas fuertes. La pedalera load-cell mide la presión del pie en lugar del recorrido, un método que los simuladores usan para imitar el tacto de un pedal de freno hidráulico. Los efectos Gear Jolt y Engine Roar traducen cambios de marcha y régimen del motor en vibraciones concretas. La telemetría nativa y las actualizaciones de firmware alineadas con los Spec de GT7 mantienen el hardware sincronizado con el juego.
750 dólares para que tu vecino crea que frenas de verdad 😅
Con este volante ya no podrás culpar al mando cuando te salgas en la curva tres. Ahora la excusa será que la pedalera load-cell detecta demasiada presión en tu pie derecho, o que el Gear Jolt te distrajo justo al reducir. Tu salón tendrá un aspecto de taller de carreras y tu vecino de abajo pensará que alguien frena de golpe cada noche. Eso sí, por 749,99 dólares al menos la humillación en línea será con una fidelidad de 10 Nm.