Myrava, antes conocida como Ricoh 3D for Healthcare, ha recibido la aprobación 510(k) de la FDA para un bolus impreso en 3D específico para cada paciente en radioterapia. Este paso amplía su catálogo más allá de los modelos anatómicos diagnósticos y sitúa la fabricación point-of-care dentro de flujos clínicos regulados.
Del archivo DICOM al paciente sin pasos intermedios 🏥
El dispositivo se produce directamente desde los archivos DICOM del plan de tratamiento. No requiere software adicional ni fabricación manual en el hospital. El material empleado es flexible y translúcido, lo que permite adaptarlo a la superficie anatómica del paciente. Para el profesional del sector, esto implica que la impresión 3D médica point-of-care avanza hacia productos regulados y reutilizables. La personalización anatómica mejora la precisión dosimétrica frente a las soluciones genéricas que se usan de forma habitual en los servicios de radioterapia.
La FDA aprueba un trozo de plástico que sabe dónde duele 🩺
Durante años, el bolus fue ese parche genérico que se colocaba como se podía y quedaba regular. Ahora llega impreso en 3D, translúcido y a medida, con bendición regulatoria incluida. El hospital ya no necesita un taller de manualidades para fabricarlo. Solo hay que enviar el DICOM y esperar. Eso sí, no esperes que el bolus te explique el plan de tratamiento: sigue siendo plástico, aunque muy bien documentado.