Shuhei Yoshida, ex presidente de Sony Interactive Entertainment Worldwide Studios, ha señalado la causa principal de los despidos masivos que sacuden la industria. Según el veterano ejecutivo, durante la pandemia de COVID-19, el crecimiento explosivo del sector generó un optimismo excesivo. Inversores y editores contrataron e invirtieron en exceso, creyendo que el boom sería eterno. Ahora, la factura llega en forma de recortes.
El auge pandémico y la burbuja de contratación 📈
La lógica detrás del error es simple: durante el confinamiento, las ventas de juegos y hardware se dispararon al tener la gente más tiempo libre. Las empresas, viendo gráficos de crecimiento sostenido, asumieron que esa tendencia se mantendría. Contrataron equipos de desarrollo, abrieron nuevos estudios y aprobaron presupuestos inflados. Cuando la vida volvió a la normalidad, la demanda se estabilizó, dejando estructuras de costes insostenibles. No hubo malicia, solo un cálculo basado en datos anómalos.
El inversor que confundió un tirón con una maratón 🤡
Vamos, que lo de siempre: un inversor ve que suben las ventas de consolas y piensa que la humanidad ya no saldrá de casa jamás. Contratan a medio mundo, compran estudios a precio de oro, y cuando la gente vuelve a la playa, se dan cuenta de que no venden tantos juegos de cocina. Ahora toca despedir a los que contrataron por error. Menos mal que el dinero de los accionistas está a salvo, aunque los desarrolladores tengan que buscarse la vida.