Si hablamos de animación que respira, se estira y rebota como si tuviera vida propia, el nombre de Yoh Yoshinari aparece antes de que termines la frase. Apodado El Mago por sus colegas, este animador es uno de los fundadores de Studio Trigger y su firma visual es inconfundible: líquidos orgánicos, squash and stretch llevado al extremo y una expresividad que convierte cualquier escena en un torrente de energía.
La física de los fluidos y el arte del estiramiento 🎨
Yoshinari no solo dibuja; construye movimiento a partir de principios de animación clásica. Su dominio del squash and stretch permite que personajes y objetos se deformen como chicle caliente sin perder volumen ni peso. En obras como Little Witch Academia o BNA, cada gesto fluye con una lógica orgánica que recuerda a los grandes maestros de Disney, pero con un ADN más salvaje. En Cyberpunk: Edgerunners, su dirección de animación llevó la violencia y la velocidad a un nuevo nivel, donde cada golpe parece un latigazo de gelatina metálica.
El día que Yoshinari animó un chicle y nadie se quejó 🎈
Cuenta la leyenda que en una reunión de Trigger, alguien preguntó cómo lograba que un personaje pareciera un globo a punto de explotar. Yoshinari, sin inmutarse, dibujó a un tipo estirándose como espagueti crudo y luego rebotando contra el suelo. El equipo aplaudió. Desde entonces, nadie se atreve a pedirle que dibuje algo rígido. Incluso las puertas en sus animaciones parecen tener articulaciones de goma. El mago no hace trucos: hace que todo sea elástico, incluso tu paciencia.