El próximo 7 de mayo, la Escuela Reina Sofía acoge el debut de Whisky en Kepler, una propuesta artística que aborda la crisis climática desde una mirada poco convencional. La iniciativa busca conectar la ciencia y el arte para generar conciencia sobre el calentamiento global, utilizando la música y la performance como herramientas de reflexión. El evento promete ser un punto de encuentro entre la creatividad y la urgencia ambiental.
La tecnología detrás del mensaje ambiental 🌍
La puesta en escena integra sensores de CO2 y datos meteorológicos en tiempo real, que modulan la composición sonora. Los artistas han desarrollado un software propio que traduce variables climáticas en frecuencias audibles, creando una experiencia inmersiva. El sistema utiliza hardware de código abierto y algoritmos de procesamiento de señales para sincronizar la música con el entorno. Este enfoque técnico permite que el público perciba directamente los cambios ambientales a través del sonido.
Cuando el cambio climático se vuelve un hit musical 🎵
Por fin, el calentamiento global encuentra algo más que gráficos y discursos: un concierto. Ahora, en lugar de leer informes deprimentes, podrás escuchar cómo suena el CO2 elevándose. Eso sí, si el público empieza a sudar durante la función, no será por el cambio climático, sino porque el sistema de ventilación de la sala también funciona con datos meteorológicos. Al menos, la crisis tendrá banda sonora.