Waymo, la mayor flota de robotaxi de Occidente con 3.791 vehículos, ha suspendido su servicio en Atlanta tras quedarse varado un coche autónomo en una inundación. Es la quinta ciudad donde suspende el servicio, sumándose a San Antonio, Dallas, Houston y Austin. El problema es que la compañía no tiene una solución definitiva para la lluvia intensa: sus sensores se degradan con el mal tiempo y el sistema de alertas meteorológicas no fue lo suficientemente rápido para evitar el incidente.
Sensores que se empañan y alertas que llegan tarde 🌧️
A pesar de haber superado el millón de viajes semanales, Waymo sigue sin garantizar la seguridad en condiciones climáticas extremas. Los sensores LiDAR y las cámaras pierden precisión con lluvia intensa, niebla o granizo, lo que provoca que el sistema de navegación tome decisiones erráticas. El incidente en Atlanta ocurrió porque el vehículo no detectó a tiempo el nivel del agua en la calzada. La compañía reconoce que su software de predicción meteorológica no activó las alertas de seguridad con la antelación necesaria para evitar el atasco.
El robotaxi que quería ser barco 🚗💦
Parece que los ingenieros de Waymo olvidaron incluir un capítulo sobre hidrología en el manual del coche autónomo. Mientras los humanos ponemos cadenas o simplemente no salimos de casa cuando llueve a mares, estos vehículos deciden darse un chapuzón urbano. La buena noticia es que ya tienen experiencia en quedarse varados en cinco ciudades; la mala, que todavía no han aprendido a pedir una grúa por su cuenta. Quizás el próximo paso sea instalarle flotadores.