Madrid se prepara para la visita del Papa León XIV del 6 al 9 de junio, un evento que podría reunir hasta 1,8 millones de personas. Para garantizar la seguridad, el Ayuntamiento ha implementado un plan de restricciones de tráfico desde el 26 de mayo. Los cortes afectan a la Plaza de Lima (vigilia del día 6), Plaza de Cibeles (misa del día 7) y accesos a la Almudena, Congreso y Bernabéu. El cierre total de la Plaza de Lima comenzará la madrugada del 3 al 4 de junio.
Logística urbana: sistemas de control de accesos y desvíos programados 🚦
La gestión del tráfico se apoya en sensores de ocupación y sistemas de semaforización inteligente que ajustan los tiempos de paso en tiempo real. Los desvíos se han programado mediante algoritmos de flujo vehicular, priorizando las vías alternativas como la M-30 y el Paseo de la Castellana. Los autobuses de la EMT ya no circulan por la parada frente al Cuartel General del Ejército desde el 27 de mayo. Se han habilitado pantallas informativas y apps municipales para notificar cortes dinámicos.
El Papa, el asfalto y el caos: un tridente imbatible 🚗
Los madrileños han descubierto que la fe mueve montañas, pero no mueve coches. El plan de movilidad es tan complejo que algunos conductores ya han jurado peregrinar a pie hasta el trabajo. Si el Papa bendice los atascos, quizá logre el milagro de que un taxista encuentre aparcamiento en Cibeles. Mientras, los vecinos de Lima se preguntan si la vigilia incluirá una oración para que el Ayuntamiento reponga las plazas de parking perdidas.