Dos plataformas que marcaron épocas pasadas regresan con identidades renovadas. Divine recoge el testigo de Vine con vídeos en bucle de seis segundos, pero promete un espacio sin IA y sin algoritmos de engagement, priorizando la autenticidad y la propiedad del creador. Friendster, por su parte, resurge con una propuesta radical: nada de algoritmos, nada de anuncios y, al registrarse, cero amigos.
Conexiones sin pantalla: el hardware como muro social 🔄
La nueva Friendster lleva el concepto de slow social al extremo: para agregar a alguien, ambos usuarios deben encontrarse físicamente y tocar sus iPhones. Esta acción elimina el scroll infinito y fuerza una interacción real previa a la digital. Divine, en paralelo, apuesta por un feed cronológico sin curaduría algorítmica, donde el contenido no se mide por engagement sino por intención. Ambas buscan devolver el control al usuario, aunque a costa de la comodidad instantánea.
Adiós al scroll, hola al roce accidental de iPhones 📱
La nueva Friendster promete que para tener amigos primero tendrás que rozar teléfonos como si fueran piedras de afilar. Olvídate de stalkear perfiles desde el sofá: ahora la interacción social requiere ponerse los zapatos y salir a chocar dispositivos con desconocidos. Divine, mientras tanto, te ofrece seis segundos de autenticidad sin IA, justo el tiempo que necesitas para recordar que antes los vídeos no intentaban venderte nada.