Mete Coban, vicealcalde de Londres para Medio Ambiente, tiene 33 años y un objetivo personal: aprender a nadar para superar su miedo al agua. Su fobia, que afecta a unos 700.000 londinenses, comenzó tras una mala experiencia escolar al deslizarse por un tobogán de adultos y ser rescatado de una piscina de casi dos metros de profundidad. Ahora, desde su cargo público, busca dar ejemplo y normalizar este desafío.
El miedo al agua como barrera en el desarrollo urbano 🌊
En una ciudad con más de 40 km de frente fluvial y múltiples canales, la fobia al agua no es solo un problema personal, sino un obstáculo para el desarrollo sostenible. Coban, responsable de políticas medioambientales, conoce bien los riesgos de inundaciones y la necesidad de espacios acuáticos seguros. Su iniciativa podría impulsar programas municipales de natación para adultos, integrando salud pública y adaptación climática. La tecnología, como sensores de profundidad y sistemas de rescate automatizados en piscinas públicas, podría ser clave para reducir accidentes y fomentar la confianza.
Tobogán de adultos, el villano de la infancia de Coban 🛝
Que un futuro vicealcalde tenga como némesis un tobogán de piscina es, cuanto menos, irónico. Imaginamos a Coban enfrentándose a su trauma: primero, un flotador con forma de pato; después, clases con monitores que usan silbatos. Lo siguiente será aprobar una ley que prohíba toboganes de más de un metro en Londres. O, mejor aún, que todos los cargos públicos pasen una prueba de natación antes de gestionar presupuestos para infraestructuras hídricas. Por si acaso, que no se acerque a un parque acuático.