El desarrollador independiente Daikichi_EMP quiso publicar en Steam una demo de su juego Wired Tokyo 2007, pero Valve la rechazó por supuesta infracción de propiedad intelectual. El problema es que el título acusado, Dinostone, un juego de cartas de dinosaurios, fue creado por el mismo autor bajo un seudónimo. La plataforma exige ahora documentos legales para verificar que no hay plagio, ignorando que ambas obras son suyas.
La lógica de la burocracia en la distribución digital 🏢
Para resolver el bloqueo, Valve pide a Daikichi_EMP contratos de licencia o un dictamen jurídico firmado por un abogado. El desarrollador debe demostrar que no se ha copiado a sí mismo, algo que en cualquier otro contexto sería evidente. Este tipo de procesos automatizados y rígidos de revisión en Steam contrastan con la falta de supervisión humana, generando trabas absurdas para creadores pequeños que no tienen acceso a asesoría legal inmediata.
El abogado que necesitas para demandarte a ti mismo ⚖️
Daikichi_EMP ahora debe buscar un abogado que certifique que su juego de dinosaurios y su otro título de acción no son el mismo producto. Lo curioso es que, si Valve hubiera revisado los perfiles, habría visto que el mismo correo registró ambos proyectos. Pero claro, es más fácil pedir papeles que mirar la pantalla. Mientras tanto, el autor espera que su futuro éxito no requiera testigos para demostrar que él es él.