Otherside Entertainment ha optado por un enfoque pictórico para su próximo simulador inmersivo, Thick As Thieves. Alejándose de la saturación de realismo fotográfico, el estudio se inspira en el estilo de Dishonored para crear una estética mágico-punk. El director de arte Matt Moore señala que la arquitectura baronial escocesa de Edimburgo fue la chispa creativa, con sus torretas y callejones diseñados casi a propósito para el parkour y los robos aéreos.
Una ciudad ficticia creada con Unreal Engine 5 🎨
Aunque Edimburgo fue la inspiración inicial, el equipo decidió crear la ciudad ficticia de Kilcairn para ganar libertad narrativa. La acción transcurre en una línea temporal alternativa de 1910, donde la magia antigua convive con tecnología del viejo mundo. Unreal Engine 5 resultó clave para cohesionar estos elementos dispares. El motor permite integrar iluminación dinámica y geometría detallada sin sacrificar el rendimiento, dando como resultado un mundo vibrante que respeta la exageración pictórica sin caer en el caos visual.
De Edimburgo a Kilcairn: por qué mudarse de ciudad 🏰
Al final, crear una ciudad desde cero tiene sus ventajas. No solo evitas las quejas de los turistas escoceses por pintar de morado el Castillo de Edimburgo, sino que puedes justificar cualquier arquitectura imposible. Si en Kilcairn un tejado flota sobre un callejón, es porque la magia lo sostiene, no porque el ayuntamiento aprobó un mal presupuesto. Además, así nadie te reclama por poner farolas de gas donde no tocan. Libertad creativa, que le dicen.