En 1773, Henry Cavendish diseñó un experimento para medir la gravedad usando una balanza de torsión. Ahora, científicos proponen actualizar ese mismo diseño para cazar materia oscura. La idea es miniaturizar el aparato y hacerlo hasta 10,000 veces más sensible que los detectores actuales, permitiendo buscar partículas de baja masa que otros métodos no alcanzan. Una alternativa más barata y rápida a los enormes detectores subterráneos.
Balanza de torsión 2.0: tecnología clásica mejorada 🧪
La propuesta, publicada en una revista científica, utiliza una versión reducida de la balanza de torsión original. En lugar de medir la atracción entre masas de plomo, el dispositivo buscaría las interacciones débiles de partículas hipotéticas de materia oscura con la materia ordinaria. Al ser más pequeño y sensible, puede explorar un rango de masas que los experimentos subterráneos, como los que usan toneladas de xenón líquido, no pueden detectar con eficacia. Esto ofrece una vía complementaria y más accesible para resolver uno de los grandes enigmas de la física.
Cavendish, el cazafantasmas cósmico involuntario 👻
Resulta que el mismo señor que pesó la Tierra con hilos y pesas de plomo podría, sin saberlo, haber creado el detector de materia oscura más efectivo. Y mientras otros construyen tanques subterráneos del tamaño de un edificio, unos ingeniosos han dicho: ¿por qué no usar un juguete de hace 250 años? Lo siguiente será buscar el bosón de Higgs con un péndulo de Newton. Si funciona, habrá que darle las gracias a un muerto del siglo XVIII por resolver el misterio del universo.