El explorador y chef Mike Keen se lanzará a una travesía de 320 kilómetros por Groenlandia, acompañado de un perro de trineo y alimentándose exclusivamente de carne de foca en descomposición. Su objetivo es replicar la dieta tradicional inuit, compuesta en un 98% de carne, para estudiar cómo cambia el microbioma intestinal al pasar de una alimentación occidental a este régimen extremo.
Ciencia fecal: el menú extremo como laboratorio de microbiomas 🧪
Keen recolectará muestras fecales propias y de su perro durante el mes de expedición. Los investigadores analizarán cómo la dieta inuit, rica en grasas y proteínas animales, transforma la flora intestinal. Este estudio busca entender los efectos de una alimentación ancestral en el microbioma, contrastándola con la dieta occidental moderna. Los datos podrían revelar adaptaciones metabólicas y cambios en la diversidad bacteriana, ofreciendo pistas sobre enfermedades asociadas a la alimentación actual.
La cena de un chef: foca pasada y un perro como crítico gastronómico 🐕
Mientras Keen saborea su menú de foca putrefacta, su perro de trineo será el único comensal que no pondrá pegas al plato. Eso sí, cuando el chef vuelva a Londres y pida un filete poco hecho, quizás el camarero le pregunte si quiere que lo entierren unos días antes para que coja el punto. La ciencia avanza, pero el paladar del explorador probablemente necesitará una desintoxicación de varios meses.