El Museo Histórico Militar de Cartagena alberga una pieza de cine. Un cañón Whitworth de 75 mm con ánima hexagonal, fabricado en Manchester en 1873, ha sido identificado como el mismo que aparece en la secuencia final de El bueno, el feo y el malo. El hallazgo lo realizó Diego Montero, de la Asociación Cultural Sad Hill, al cotejar el libro de Peter J. Hanley con los registros del museo. La pieza, inventariada como MUE-5410, fue usada en la Tercera Guerra Carlista y restaurada en 2010 por voluntarios británicos y españoles jubilados.
Tecnología bélica victoriana para el cine de Leone 🎬
El Whitworth, diseñado por Sir Joseph Whitworth, se distingue por su ánima hexagonal, un sistema que buscaba mejorar la precisión del proyectil al girar sobre su propio eje. En lugar de usar estrías convencionales, el cañón empleaba un obús que se ajustaba a esa forma, reduciendo la fuga de gases. Durante el rodaje, Sergio Leone solicitó al Museo del Ejército de Madrid varias piezas originales de los siglos XVIII y XIX, que fueron trasladadas a Burgos bajo custodia militar. El cañón, de 75 mm, disparaba munición de 5.5 kg a unos 300 metros por segundo.
El cañón que no disparó a nadie (pero sí a la fama) 🤠
Lo curioso es que este cañón, diseñado para la guerra, acabó siendo más famoso por no disparar a nadie en una película que por su servicio real en la Tercera Guerra Carlista. Mientras los soldados del siglo XIX lo usaban para asustar al enemigo, Leone lo usó para asustar a los espectadores con ese duelo épico. Eso sí, al menos ahora sabemos que el cañón de la escena final no era un atrezo de cartón piedra, sino un pedazo de historia con más kilómetros de rodaje que algunos actores secundarios.