Publicado el 22/05/2026 | Autor: 3dpoder

Uber vuelve a la carga con coches autónomos, pero sin dejarte dormir

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Uber ha reactivado su flota de vehículos autónomos, aunque con un enfoque distinto al de sus anteriores intentos. En lugar de robotaxis sin conductor, la compañía ha lanzado el proyecto AV Lab, que arranca con un Hyundai Ioniq 5 equipado con sensores como cámaras, lidar y radar. Estos coches serán conducidos manualmente y realizarán viajes regulares en la red de Uber para recopilar datos sobre casos extremos en carretera.

Hyundai Ioniq 5 equipado con sensores lidar y radar en el techo, circulando de noche por una autopista urbana, mientras el conductor mantiene las manos en el volante, durante la recolección de datos de casos extremos, faros LED iluminando la carretera mojada, reflejos en el asfalto, interfaz de mapeo 3D proyectada en el parabrisas, puntos de datos y trayectorias de objetos resaltados en cian y naranja, cinematic engineering visualization, iluminación industrial nocturna, texturas metálicas detalladas, photorealistic technical render, motion blur en tráfico de fondo

Datos para socios, no para pasajeros distraídos 🤖

El objetivo del AV Lab no es sustituir al conductor, sino alimentar de información a los socios de Uber en el sector de la conducción autónoma. El Hyundai Ioniq 5, que podría no ser el único modelo usado, lleva un kit de sensores que incluye cámaras de alta resolución, lidar y radar. Al recorrer rutas habituales de la plataforma, estos vehículos capturan escenarios complejos y condiciones adversas que son difíciles de replicar en simulaciones, datos que luego se comparten con los colaboradores del proyecto.

El ojo clínico del Uber que te lleva a casa 🚗

Así que, si ves un Hyundai lleno de chismes tecnológicos circulando por tu ciudad, no te asustes: no es que el coche te vaya a espiar, solo está tomando nota de cómo los conductores humanos hacen el burro en la carretera. Lo mejor es que mientras recopila datos para que algún día los coches se conduzcan solos, tú pagas el viaje. Una jugada maestra: que el cliente financie la investigación mientras el coche echa un ojo a los peatones distraídos.