El gobierno de Erdogan ha puesto el grito en el cielo ante la caída de nacimientos en Turquía, que en 2025 registró solo 895.374 bebés, la cifra más baja desde 2001. Para frenar esta tendencia, se ha declarado 2025 como Año de la Familia y se prepara Década de la Familia y la Población entre 2026 y 2035. Un plan ambicioso que busca revertir un fenómeno que parecía haber esquivado.
La tecnología como aliada para impulsar la demografía 🤖
El plan turco incluye incentivos económicos y fiscales, pero también un enfoque tecnológico. Se prevé la creación de plataformas digitales para facilitar el acceso a ayudas, así como sistemas de inteligencia artificial para identificar regiones con mayor riesgo de despoblación. Además, se impulsarán apps de salud reproductiva y calendarios de fertilidad integrados con el sistema sanitario público. La idea es que la tecnología no solo informe, sino que empuje a los jóvenes a cumplir con la cuota de bebés que el Estado necesita.
Erdogan pide un bebé por hogar y el Wi-Fi gratis no convence 😅
Mientras el gobierno reparte folletos sobre los beneficios de la paternidad y promete ayudas, los turcos parecen más interesados en mantener su conexión a Internet que en llenar la cuna. Algunos jóvenes ya bromean con que el plan incluirá un robot niñera con voz de Erdogan para recordarles la hora de procrear. Por ahora, la estrategia oficial se parece más a un anuncio de pañales que a una solución real, y la tasa de natalidad sigue su caída libre, ajena a los discursos presidenciales.