La administración de Joe Biden impulsó sanciones y órdenes ejecutivas para frenar el abuso del software espía, con acuerdos internacionales como objetivo. Ahora, Donald Trump revierte ese legado: levanta sanciones contra operadores de Predator y reactiva un contrato de ICE con Paragon Solutions. Defensores de la privacidad alertan que Estados Unidos debilita la lucha global contra estas herramientas de vigilancia.
Paragon y Predator: el regreso de la vigilancia comercial 🕵️
Paragon Solutions, firma israelí, ha visto reactivado su contrato con ICE para usar su software Graphite, capaz de extraer datos de dispositivos sin dejar rastro. Paralelamente, se han retirado sanciones a individuos vinculados con Predator, un spyware que infecta teléfonos mediante exploits de día cero. Ambas herramientas operan con infraestructura de servidores en la nube y técnicas de evasión de seguridad, lo que permite a gobiernos acceder a comunicaciones sin orden judicial.
La privacidad, ese estorbo temporal 😅
Parece que en la nueva administración la privacidad es como un mal chiste: todos se ríen pero nadie la toma en serio. Levantar sanciones a vendedores de spyware es como invitar al zorro al gallinero y esperar que se porte bien. Lo próximo será que ICE pida opinión a Paragon para redactar su código de ética. Mientras, los ciudadanos pueden consolarse: al menos ahora el espionaje será más eficiente y con soporte técnico.