El 28 de junio, Buitrago del Lozoya se convierte en el epicentro del remo nacional. La temporada de traineras arranca con las Banderas Canal de Isabel II y Pueblos Con Vida, patrocinadas por estas entidades. La competición traslada la emoción del mar a la sierra madrileña, ofreciendo un espectáculo deportivo en un entorno natural de gran valor paisajístico.
La logística técnica de remar en un embalse de montaña 🚣
Trasladar traineras de 12 metros y 200 kilos a 900 metros de altitud requiere planificación. Los equipos modifican la configuración de los remos para aguas más tranquilas y con menor densidad que el mar. La calibración de los sistemas de cronometraje y las boyas de balizamiento se ajusta a las corrientes del embalse. Además, las embarcaciones de apoyo deben coordinar la seguridad en un espacio reducido, donde los giros son más técnicos que en una ría abierta.
Del Cantábrico a la piscina municipal: el drama del remero sin olas 😅
Los remeros acostumbrados al oleaje del Cantábrico llegan a Buitrago y se encuentran con un espejo. Sin olas que les golpeen la cara, algunos veteranos bromean con que parece que están entrenando en la bañera de casa. Eso sí, el esfuerzo sigue siendo el mismo: brazos ardiendo, espalda rota y la misma desesperación de no ver la meta. Al menos, si se caen al agua, el Lozoya está más caliente que el mar en abril.