Una investigación de la BBC ha destapado un método poco sofisticado pero efectivo: traficantes de personas utilizan empresas registradas en el Reino Unido para recibir pagos de cruces ilegales del Canal de la Mancha. Durante tres meses, un equipo grabó en secreto a empleados de una tienda de móviles en Woolwich, Londres. Un trabajador indicó a un investigador encubierto que podía depositar casi 3.000 libras en efectivo para enviarlas a un traficante en Francia. El sistema operaba con normalidad burocrática.
El lado tecnológico de la ruta del efectivo 💰
El pago se realizaba mediante transferencias bancarias desde cuentas de empresas legales, pero el origen del dinero era efectivo depositado en tiendas como la citada en Woolwich. Los traficantes usaban aplicaciones de mensajería cifrada para coordinar los depósitos y las travesías. El flujo financiero combinaba métodos tradicionales, como el efectivo, con sistemas de pago digitales. La tienda de móviles actuaba como punto de entrada para fondos no declarados. La BBC documentó al menos tres casos similares en distintos puntos de Londres.
El traficante que facturaba como una empresa seria 🚤
La escena tiene su aquel: un traficante de personas facturando sus servicios ilegales a través de una empresa británica registrada, como si vendiera seguros o patatas fritas. El empleado de la tienda, con la misma naturalidad con la que vende una funda para iPhone, ofrece enviar miles de libras al otro lado del Canal. Todo muy profesional, con su recibo y su comisión. Al final, el negocio de cruzar fronteras resulta ser tan simple como hacer una transferencia en el estanco. Eso sí, el viaje incluye barca hinchable y susto gratis.