Un equipo de astrónomos estadounidenses ha analizado la atmósfera de TOI-199 b, un exoplaneta del tamaño de Saturno. Su temperatura es de solo 77 °C, similar a un día caluroso en la Tierra. Usando el telescopio James Webb, observaron el planeta mediante espectroscopía de tránsito durante 20 horas, detectando metano en su atmósfera. Aunque el clima es templado, los científicos descartan que sea habitable.
Veinte horas de observación para un dato químico 🔬
El telescopio James Webb empleó espectroscopía de tránsito para capturar la luz de la estrella enana amarilla, situada a más de 330 años luz, mientras TOI-199 b pasaba frente a ella. Durante 20 horas, los instrumentos analizaron la composición atmosférica del gigante gaseoso. La detección de metano es relevante porque, en mundos templados, su presencia sugiere procesos químicos activos. Sin embargo, la atmósfera del planeta no contiene los elementos necesarios para la vida conocida.
Un Saturno con clima de verano, pero sin piscina 🌡️
Con 77 °C, TOI-199 b tiene un clima que en la Tierra sería ideal para freír un huevo en la acera. Pero no te hagas ilusiones: no hay sombrillas ni cócteles. Es un gigante gaseoso sin superficie sólida, así que olvídate de plantar una sombrilla. Los astrónomos confirman que, aunque el metano suena a atmósfera acogedora, el planeta es más parecido a una olla a presión que a un paraíso tropical.