Publicado el 05/05/2026 | Autor: 3dpoder

The WONDERfools: superhéroes torpes en la Corea del Y2K

Netflix lanza The WONDERfools, una serie surcoreana que mezcla el caos de The Boys con la ligereza de The Incredibles. Dirigida por Yoo In-sik y con Park Eun-bin al frente, la trama sitúa a un grupo de personas comunes en 1999, durante la histeria del Y2K. Tras un accidente, adquieren poderes que no saben manejar, generando conflictos cómicos y preguntas sobre qué significa ser héroe sin tener ni idea de cómo serlo.

Una escena caótica en un cibercafé de Seúl en 1999: cinco jóvenes con disfraces improvisados tropiezan entre monitores CRT, luces de neón y carteles del Y2K, generando risas y cables enredados.

Una producción que apuesta por efectos prácticos y nostalgia digital 🎬

La serie recurre a una paleta visual que evoca finales de los 90, con iluminación fluorescente y pantallas CRT. Los efectos especiales priorizan lo práctico sobre el CGI, usando maquetas y animatrónicos para los poderes más absurdos, como un personaje que solo puede levitar 30 centímetros. La banda sonora mezcla techno de la época con sintetizadores modernos. El guion incorpora el miedo al cambio de milenio como catalizador, pero sin caer en explicaciones científicas complejas: el accidente es un MacGuffin que justifica el desorden.

El grupo de héroes que no salvaría ni un gato de un árbol 🐱

Eun Chae-ni y sus amigos son tan inútiles que su primera misión consiste en recuperar un perro perdido, y terminan incendiando una tienda de conveniencia. Sus poderes son ridículos: uno puede hacer que los objetos se vuelvan pegajosos, otro solo es invisible cuando nadie lo mira. La serie se ríe de la idea del héroe clásico, mostrando que si te toca ser Superman pero eres un vago hipocondríaco, el mundo está perdido. Por suerte, el villano tampoco es muy listo.